La homeostasis es la tendencia del cuerpo a mantener su medio interno, como la temperatura, la glucemia o la presión osmótica de los líquidos corporales, dentro de un intervalo estable. Se basa en la retroalimentación negativa: cuando un valor se aleja de lo normal, el cuerpo responde en el sentido que deshace el cambio. Cuando sube la glucemia, el páncreas libera más insulina, y cuando baja, más glucagón, y así la devuelve a su sitio; la temperatura la ajusta el hipotálamo, que controla los vasos de la piel, el sudor y los escalofríos. En el diagrama puedes llevar la glucemia de 40 a 180 mg/dL y ver cómo cambian la secreción de las dos hormonas y lo que ocurre en el hígado y en las células del cuerpo.
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